Lo ha escrito Cecilio, el jefe.
Dumveldor: Suerte que quedamos a las diez de la noche que si no... ¡Qué ya son las doce! Anda, un gato, debe ser la profesora McDonala.
Gato misterioso: {Que feo, le voy a arañar} Miaauuu
Dumveldor: ¡Au! Maldito gato asqueroso y...
McDonala: Profesor, he tenido que comprar este disfraz de gato en aquella tienda porque me he olvidado la varita en clase.
Dumveldor: Bueno, sólo falta Hagrib. Espero que sea discreto.
Hagrib: ¡¡Yoo-hoo, profesor, ya he llegado!!
Dumveldor: Me cago en...
Vecinos cabreados: ¡Silencio, mamarracho!
McDonala: Hagrib, silencio.
Dumveldor: Bueno, Hagrib, ¿y el niño?
Hagrib: Lo tengo en el maletero de la moto voladora, entre las pizzas.
Dumveldor: Rápido, sácalo y ponlo en aquella puerta.
Voz en off que nadie sabe de dónde ha salido: Una hora más tarde.
Bernond: Aquí pone que le cuidemos como si fuera nuestro hijo.
Betunia: ¿Por qué nos han dado una pizza?